Ocho agentes heridos y 27 detenidos en una batalla campal en el macrobotellón de Majadahonda

Un total de 27 jóvenes, siete de ellos menores de edad, han sido detenidos por alteración del orden público por lanzar botellas y objetos a la Guardia Civil este madrugada en el recinto ferial de Majadahonda, durante las fiestas de la localidad, según la Comandancia de la Guardia Civil y el Ayuntamiento de Majadahonda. En los disturbios resultaron heridos ocho agentes, seis guardias civiles y dos policías locales.

26 de ellos han pasado ya a disposición judicial y de la Fiscalía de Menores, en el caso de los seis que tienen menos de 18 años. Fuentes de la investigación han señalado a Europa Press que “no se descartan nuevas detenciones”.

Los altercados comenzaron sobre las 4.40 horas de este domingo cuando se decidió no dejar entrar a más personas a la carpa del recinto ferial donde se celebraba una sesión de discoteca. Según el Ayuntamiento, quedaban poco más de 20 minutos para cerrar el recinto y además por seguridad no cabían más personas en el interior.

Las personas que no han podido entrar han empezado a lanzar botellas de plástico y piedras a la carpa. La tensión ha ido subiendo y la Guardia Civil y la Policía Local se han empleado a fondo para evitar los altercados.

Los guardias civiles han conseguido detener a seis personas pero cuando los sacaban del recinto han vuelto a ser increpados y han recibido nuevamente una lluvia de objetos.

Entonces, la Guardia Civil ha llamado a refuerzos, que han cargado contra los agresores con pelotas de goma y botes de humo, hasta conseguir desalojar el recinto ya casi al amanecer. Finalmente, han detenido a 27 personas en total, entre ellos, siete menores de edad.

Como consecuencia de la refriega seis guardias civiles y dos policías locales han resultado heridos. Varios de ellos ha precisado puntos de sutura. Las ambulancias del Summa 112 que han llegado al lugar han atendido sobre las 8 de la mañana a seis de los agentes por golpes y contusiones. Todos han recibido el alta en el lugar. El resto de guardias civiles heridas han sido asistidos por Protección Civil de Majadahonda y en centros de salud, también por cortes y golpes leves.

Asimismo, de los 27 arrestados, 21 de ellos han pedido parte de lesiones. Los sanitarios del Summa han atendido a 19 de ellos, que presentaba heridas superficiales, por lo que han sido dados de alta en el lugar. Los otros dos han sido trasladados al Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda con una luxación de hombro leve y un traumatismo craneoencefálico leve, respectivamente, ha indicado a Europa Press un portavoz de Emergencias Comunidad de Madrid 112.

Pequeño incendio

Por otro lado, los bomberos regionales han sofocado sobre las 6 horas un incendio cercano al recinto ferial, que ha quemado una pequeña área de altas arizónicas situadas junto a la M-516 y al lado del hotel Majadahonda, que no se ha visto afectado por las llamas.

El Ayuntamiento de Majadahonda achaca la causa del fuego a una supuesta bengala lanzada por algunos de los jóvenes.

El alcalde de Majadahonda, Narciso de Foxá (PP), ha explicado a Efe que la batalla campal que se desencadenó esta madrugada en la localidad tuvo su origen cuandocientos de personas intentaron acceder a la carpa del recinto ferial, cerrada al estar el aforo completo.

En declaraciones a Efe, el regidor ha dicho que alrededor de las 4.40 del domingo un grupo de entre 1.000 y 1.500 personas intentaron acceder de forma violenta a la carpa del recinto ferial de la localidad, que celebra estos días sus fiestas patronales, cuando se encontraba con “aforo completo”.

De Foxá ha señalado que esta zona del recinto cuenta con espacio para 8.000 personas, pero no se deja pasar a más de 4.000 por razones de seguridad.

“Tras no dejarles pasar una serie de jóvenes provocaron incidentes para entrar incluso llegando a agredir a los guardias de seguridad”, ha añadido.

Por ello, los vigilantes llamaron a la Guardia Civil y a la Policía Local, que cargaron contra la multitud para disolver el grupo, que respondió lanzando “piedras, adoquines y botellas”, según fuentes del instituto armado, contra los agentes. “A las seis de la madrugada quedó controlado todo”, ha apostillado.

El regidor ha agradecido la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad y ha negado que la Guardia Civil utilizara botes de humo para disolver la multitud.

“Se controló con la fuerza prevista”, ha sostenido el alcalde, al tiempo que ha remarcado que las cargas policiales no se llevaron a cabo por agentes ‘antidisturbios’.

Tras lamentar los incidentes, De Foxá ha recordado que durante la jornada del viernes 25.000 personas accedieron al recinto ferial en una jornada de normalidad.

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha denunciado hoy en un comunicado recogido por Efe la falta de material de autoprotección con el que contaban los agentes desplegados en Majadahonda.

Tras elevar a 17 los agentes que resultaron heridos leves en los incidentes, “uno de ellos con traumatismo en la cabeza y otro con la mandíbula rota”, la AEGC asegura que pese al “importante número” de agentes destinados para mantener la seguridad en las fiestas de Majadahonda, “solo tenían ocho escudos y solo había cascos para el 5 por ciento de los agentes”.

“Y cuando se pidieron refuerzos, los mandaron cuatro horas después de comenzar el altercado”, añade la nota.

Para esta asociación lo ocurrido ha sido un claro ejemplo del “incumplimiento” en el instituto armado de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Fuentes del Ayuntamiento majariego reiteraron que existe un “impresionante dispositivo” de segudiad para las fiestas coordinado entre Guardia Civil y Policía Local. Entre otras medidas, se reparten más de 10.000 recipientes de plástico que se cambian por vidrios.

También han destacado que se han colocado cámaras y en las rotondas se han montado los correspondientes dispositivos de control de drogas y alcohol.

En el macrobotellón del recinto ferial de Majadahonda había anoche más de 25.000 personas. El Consistorio tiene montado tres anillos de seguridad en la zona y además hay un filtro a la entrada del recinto para evitar que los asistentes accedan con botellas de vidrio, navajas y otros objetos peligrosos.

En el dispositivo de seguridad participaron ayer 123 agentes, 70 policías locales y 53 guardias civiles.