Terremoto en México

Un fuerte terremoto, el más potente del último siglo, ha sacudido este viernes (en torno a la medianoche, hora local) el sur y el centro de México. Hay al menos una treintena de muertos en Chiapas, Tabasco y Oaxaca. El epicentro se ha situado en el norte del Estado de Chiapas, pero el sismo se ha podido sentir violentamente en la capital, donde extensas zonas se han quedado sin servicio de electricidad. El Servicio Sismológico Nacional ha informado a través de Twitter de que se trata de un temblor de una magnitud 8,2 aunque anteriormente aseguró que era de 8,4. Es, en todo caso, más potente que el que asoló la capital mexicana en 1985. El país sigue en alerta ante las réplicas del sismo, según ha confirmado el presidente, Enrique Peña Nieto. Hay riesgo de tsunami en las costas del Pacífico. Una decena de Estados del país ha suspendido todas las clases escolares este viernes.

El estado de Chiapas, en cuya costa fue el epicentro, reportó siete muertos. Además, hay tres fallecidos en Tabasco, también en el sur, y las autoridades advierten que este número puede aumentar en las próximas horas. 

Onelia Guerra, una residente de Oaxaca que al momento del temblor estaba en Ciudad de México, se dijo “ansiosa” de volver a casa, mientras esperaba abordar un vuelo desde el aeropuerto de la capital.

“Se cayó una barda de la casa, se rompieron cristales, cosas materiales se perdieron, y mis vecinos me dijeron que desalojaron todo porque estamos demasiado cerca de la costa”, relató a la AFP la enfermera de 51 años, quien vive en la comunidad de Salina Cruz, muy cerca de Juchitán.

El terremoto es el “mayor registrado en el país en los últimos 100 años”, dijo el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, en un mensaje televisivo momentos después del movimiento telúrico. El sismo ocurrió a las 23H49 locales del jueves (04H49 GMT del viernes) cerca de la localidad de Tonalá (Chiapas), a unos 100 km de la costa, a una profundidad de 19 km.

El pánico se apoderó, de norte a sur, de gran parte de los 120 millones de habitantes del país. Muchos salieron a las calles en pijamas, cargando a sus hijos o a sus mascotas. De momento, en los estados del centro del país y en Ciudad de México, una megalópolis con 20 millones de habitantes, no se registraron mayores daños materiales ni se reportaron víctimas. Las autoridades alertaron sobre una posible réplica superior a 7 en las próximas horas. 

México está amenazado además por el huracán Katia, de categoría 2, que avanza este viernes por el Golfo de México hacia el estado de Veracruz, en una terrible semana en la que otros dos ciclones, Irma y José, también cruzan el mar Caribe con una estela de muertos y graves daños materiales.

“Otro más no”

El temblor hizo revivir a muchos la pesadilla del sismo de 8,1 grados del 19 de septiembre de 1985 que devastó la ciudad y dejo unos 10.000 muertos. “Otro más no, Dios, por favor no”, rezaba de rodillas una mujer de unos 60 años.

En las calles del centro de la ciudad se escucharon gritos al ver cómo algunos vidrios se reventaban durante el sismo. “Iba manejando cuando empezó a temblar, ¡se meneaba el coche!”, contó a la AFP Cristian Rodríguez, un conductor de Uber de 28 años que circulaba por el norte de la ciudad.

El temblor también sacudió a la mayor parte de Guatemala, donde no se reportan hasta ahora víctimas o daños. La prensa local guatemalteca informó de cortes de electricidad en algunos poblados del oeste, fronterizo con México.

México se ubica entre cinco placas tectónicas, cuyos movimientos convierten al país en uno de los que registra mayor actividad sísmica en el mundo. Tras el sismo de 1985, se endurecieron las reglamentaciones en materia de construcción y los planes de protección civil.